Ya saben, comentarios, sugerencias, se aceptan. ¡Besos!
Luna
Nuestra protagonista era la única que se encontraba en ese lúgubre establecimiento mientras que un viento helado y desolador soplaba se notaba que esa noche sucederían eventos poco normales.
"¡La escuela es terrible!" Pensó con un suspiro. "¿Porqué tenía que tocarme el turno de la tarde?"
Dio media vuelta y comenzó a caminar alrededor del edificio. Era aún temprano, y sin embargo ya habían apagado las luces. La muchacha siguió su camino, mientras su paciencia se drenaba lentamente. Todos parecían haberse ido ya, así que no le quedaba otra opción mas que esperar, pero esperar sin hacer nada nunca le había parecido divertido.
El silencio a su alrededor era muy estresante. No alcanzaba a oír los automóviles que pasaban rápidamente por la avenida cercana. En lo que se aseguraba de haber cerrado su chamarra, le pareció ver una sombra que se deslizaba entre los árboles más lejanos a ella.
Cerró los ojos fuertemente y comenzó a caminar más rápido. Lo había leído en un libro hacía tiempo, era mejor no dejarles pensar que estaba huyendo. Pero podía oír a lo que había creído ver. Se estaba acercando. Abriendo los ojos, vio la calle cercana también oscurecida. La única luz venía de la luna y dibujaba sombras caprichosas al pasar por las ramas.
Decidió entrar al edificio tan pronto volviera a pasar por la entrada. Ahora podía sentir la presencia de la sombra más cerca, la muchacha temblaba al avanzar.
Llegando a la pueda del edificio, entró y la cerró tras de sí. Como bien sabía estaba vacío ya, sin hacer ruido, la muchacha se adentró en el recinto mientras lo que la perseguía llegaba a la puerta.
Tratando de no mirar atrás, avanzó por el pasillo, oyendo cómo se abría la puerta. Finalmente llegó a las escaleras que llevaban al segundo piso, la curiosidad fue demasiada para ella y miró finalmente a su perseguidor.
Era gigantesco, la chica comenzó a subir las escaleras a toda prisa, tratando de seguirse alejando de la sombra. Sólo había una forma de salir del edificio, y era por donde había entrado. Tal vez si agarraba suficiente velocidad, podría salir sin problemas.
Era gigantesco, la chica comenzó a subir las escaleras a toda prisa, tratando de seguirse alejando de la sombra. Sólo había una forma de salir del edificio, y era por donde había entrado. Tal vez si agarraba suficiente velocidad, podría salir sin problemas.
Eso pensaba cuando por error, volteó a ver a la criatura a sus espaldas. Cuanta fue su sorpresa al cruzar miradas con sus propios ojos. Lo que sea que la estaba se veía ahora igual a ella. Cerró los ojos un momento y siguió yendo hacia las otras escaleras. Esta vez no iba a cometer el mismo error. Estaba a punto de llegar...
-¡Cuidado!- oyó que alguien dijo. Ese alguien la empujó al otro lado del pasillo.
La chica lo miró, tratando de levantarse para asegurar su ruta de escape. La escena con la que se encontró la dejó sin fuerzas para moverse. La criatura se encontraba muy cerca de ella, pero su atención se había desviado hacia un chico, quien se encontraba entre ambas. Hubo un incómodo momento de silencio entre los tres. Finalmente, la criatura atacó al muchacho, quien esquivó hábilmente y le asestó un fuerte golpe en la cabeza, obligándole a retroceder. La criatura no se dejó y arremetió nuevamente, el chico la golpeó otra vez haciendo que cayera por las escaleras, la cuales habían quedado detrás de la criatura.
El muchacho volteó, ofreciéndole su mano como apoyo a la chica, quien se levantó con su ayuda y se acercó al borde.
-¡No está!- murmuró. Efectivamente, en las escaleras no había ni rastro de la sombra que la había perseguido.
-¿Se puede saber que haces aquí tan tarde?- preguntó el chico.
-Estaba esperando que llegaran por mí. Gracias por ayudarme. ¿Tú que estabas haciendo aquí?
-Tuve que regresar por algo. Sera mejor salir de aquí.
La chica asintió. El fresco aire de la noche los recibió, la calle incluso le parecía estar mas iluminada.
-Espera un segundo, tú estas en la clase de Zache, ¿no? Eres la nueva...
-Pues sí, me acabo de mudar aquí... pero no conozco a ningún Zache.
-No importa, ya sabrás quién es. Soy Urso, por cierto.
-Lurishka. - la chica volteó a la calle a tiempo para ver a su familia haciéndole señas. -Gracias de nuevo, espero que hayas encontrado lo que olvidaste.
El chico se alboroto el lacio cabello castaño.-No fue nada.
Aquello había sido inesperado, pensaba Lurishka al subir al automóvil de su madre. Tal vez mudarse esta vez había sido una buena idea después de todo.
Aquello había sido inesperado, pensaba Lurishka al subir al automóvil de su madre. Tal vez mudarse esta vez había sido una buena idea después de todo.
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